De redes sociales, educación y Nueva York

Tres de mis pasiones juntas, aunque no sabría elegir un orden… Seguro que muchos de vosotros conocéis Humans of New York, ¿no? Es una página de Facebook en la que su creador, Brandon Stanton, sube cada día una foto de una persona al azar que se encuentra caminando por NY. Junto a la fotografía siempre sube un pequeño texto que a veces responde a preguntas claras como “¿qué es lo que más recuerdas de tu infancia?” o “¿de qué te arrepientes?” y a veces, simplemente, son las cosas que la persona fotografiada quiere contar.

Brandon, de 30 años, empezó con este proyecto cuando se quedó sin trabajo en 2010. Empezó retratando a los ciudadanos de otras ciudades, hasta que en noviembre de ese año creó la página de Humans of New York y empezó a subir fotos de neoyorquinos. Poco a poco, la página se fue haciendo más famosa y apareció en otras publicaciones. En octubre de 2013 lanzó un libro (que yo me autorregalé las navidades pasadas y que me encanta) y su página, que hoy tiene más de doce millones de seguidores, no ha dejado de crecer.

Sin embargo, en las últimas semanas el fenómeno de Humans of New York se ha vuelto viral desde el momento en que Brandon decidió dar una vuelta por Brownsville, una de las zonas más pobres de Brooklyn. Allí se encontró con Vidal, al que le preguntó quién era la persona que más le había influido en su vida. Nada podía hacerle imaginar a Vidal que su respuesta – la señora López, la directora de mi instituto- iba a cambiarle la vida.

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En pocas horas, esa foto obtuve miles de “likes”, miles de personas la compartieron y Brandon, el fotógrafo, decidió ir a conocer a esa directora de instituto. Nadia López, directora del instituto Mott Hall Bridges Academy es una de esas personas que tiene un don con los jóvenes y, en sus propias palabras, sabe que esos chicos valen mucho más y pelea cada día para que ellos sean conscientes. Quiere hacerles ver que ellos pueden llegar lejos, les trata como “académicos” (en lugar de hablar de estudiantes o alumnos) y les hace vestir de morado, el color de la realeza. En una de las zonas más pobres de Nueva York, estos chicos encuentran un refugio en su escuela. Pero justo en el momento en que Vidal mencionó a la directora, la señora López estaba a punto de tirar la toalla; sentía que no estaba consiguiendo nada y que ella no iba a poder marcar la diferencia.

En ese momento, Brandon Stanton se cruzó en su camino. La señora López le contó que quería hacer una campaña para recoger fondos y organizar una excursión a Harvard, para que los estudiantes del instituto pudieran ver hasta dónde podían llegar si se esforzaban y estudiaban. Brandon compartió la idea en las redes sociales y después del éxito de la foto de Vidal, en pocos días la campaña de crowfunding ya había recaudado más de un millón de dólares.

La historia de Vidal, Brandon y la señora López no ha dejado de crecer desde ese momento. Miles de personas siguen retuiteando sus fotos, los medios de comunicación de todo el mundo ya se han hecho eco de la noticia y Vidal, Brandon y la señora López se han convertido en estrellas de la noche a la mañana. Hace poco visitaron el show de Ellen (uno de los programas más famosos de la televisión estadounidense), y aquí os dejo el vídeo:

la señora López ha creado un perfil en redes sociales –The Lopez Effect– desde el que pretende promover el empoderamiento de los niños a través de la educación y hace poco los tres protagonistas de esta historia llegaron a un lugar al que, de no haber sido por esa foto, probablemente nunca hubieran llegado. Allí, además, Brandon tuvo la oportunidad de repetir pregunta “Who has influenced you the most in your life?”

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Captura de pantalla 2015-02-09 a la(s) 15.08.41La verdad es que yo no me canso de esta historia y me muero de ganas por saber qué pasa con sus protagonistas.

 [ACTUALIZACIÓN: Todavía estáis a tiempo de donar, yo acabo de donar 10$ aquí]

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Probando Busuu

Como ya he comentado en otra entrada, una de las cosas que más me gusta del máster que estoy cursando es descubrir aplicaciones y programas nuevos y probarlos. La verdad es que de muchos de ellos ya había oído hablar, pero entre unas cosas y otras, nunca los había probado. Tras probar Tagxedo para hacer las nubes de palabras y Piktochart y Canva para crear infografías, le ha tocado el turno a Busuu, LA RED por excelencia para aprender idiomas.

La verdad es que la historia de esta red social es bastante curiosa, ya que fue creada por estudiantes del Instituto de Empresa, lugar donde yo estuve dando clase de español hace un tiempo. Quién sabe, lo mismo me crucé con sus creadores por los pasillos. Como proyecto de fin del MBA, Bernhard Niesner y Adrian Hilti crearon una red social con la que aprender idiomas, que ahora, ocho años después, tiene más de cincuenta millones de usuarios registrados en todo el mundo.

Hace unos días publicaron este artículo en El País, y después de oír hablar de Busuu en el máster, leer sobre esta red en la bibliografía con la que estoy trabajando y verla mencionada en un montón de retuits…no me quedaba más opción que probarla. Me registré a través de Google y elegí el idioma que quería aprender, en este caso alemán. Teóricamente tengo un nivel C1 de este idioma, pero hace tiempo que no práctico en serio, así que…¿qué mejor ocasión?

Cosas que me han gustado

– Combina distintos tipos de ejercicios: aunque la mayoría de los ejercicios que he hecho hasta ahora estaban centrados en el aprendizaje del léxico, Busuu alterna diferentes tipos de ejercicios y no se hace repetitivo. Hay ejercicios en los que hay que relacionar una fotografía con su palabra correspondiente, ejercicios en los que escuchamos la palabra y tenemos que escoger la fotografía correcta, ejercicios de rellenar huecos, etc. De todas formas, no he pasado más de dos o tres horas en Busuu, y puede que si los ejercicios sigan así, llegue a aburrirme de tanta repetición.

– División de las unidades por contenido léxico: en este caso no se centran en gramática, sino que dividen los temas por el vocabulario que se trabaja.

– Banco de vocabulario: la posibilidad de guardar el vocabulario que te cuesta recordar para retomarlo y practicarlo después me parece muy útil, pero tampoco es ninguna novedad.

– Retos personales: Busuu te ofrece la posibilidad de marcarte un objetivo más personalizado, es decir, fijar el número de horas que quieres (o puedes) dedicarle al aprendizaje de la lengua y la web te dice cuántos días faltan para alcanzar ese nivel (¿real?) Creo que es una buena forma de automotivarse.

Cosas que no me han gustado tanto

– No hay prueba de nivel. Para estudiantes principiantes es ideal, pero si quieres retomar una lengua y no estás muy al día sobre los niveles del MCER puedes perderte un poco. He estado investigando y creo que en versiones anteriores sí se incluía prueba de nivel y ahora se incluye en la versión premium. Aunque tampoco es lo ideal, creo que podrían añadir una prueba de nivel con ejercicios de opción múltiple basados en el léxico que se pone en práctica en las distintas unidades.

– Ejercicios basados en la traducción: es cierto que, de momento, no he “investigado” más de dos o tres horas en Busuu, pero la mayoría de ejercicios que he encontrado hasta ahora están basados en la traducción y todos enfocados al aprendizaje del vocabulario.

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Incoherencia entre la palabra en alemán y su correspondiente en español.

– Errores o incoherencias: en lo poco que he “trasteado” con Busuu, he encontrado algún error, como el que comparto en la imagen. En este caso, las palabras que aparecen en alemán son “Einspruch” y “Berufung” y la traducción que se da es “apelar”. Una de las cosas que se aprende en un nivel A1 o A2 de alemán es que todas las palabras terminadas en -ung son sustantivos (y femeninos, que para uno que es “fácil” de recordar…), por lo que la traducción de un sustantivo no puede corresponder con un verbo. Además, en la frase de muestra que aparece para ilustrar la imagen, aparece el sustantivo en la construcción “in die Berufung gehen”, que sí se podría traducir con un verbo (apelar) en español.

– Método de corrección: hay ejercicios de producción escrita que son corregidos peer to peer. En principio, este sistema está bien, pero creo que habría que establecer ciertos criterios para realizar una corrección uniforme. Yo, por ejemplo, escribí la solución correcta, pero dudé si incluir una explicación de por qué había realizado determinada corrección. En ese caso, ¿debería hacerla en inglés?, ¿en español?, ¿o simplemente escribir la versión “correcta”? Me gusta la corrección peer to peer, pero, ¿cómo sé exactamente qué contenidos han visto? ¿Cómo sé qué variedad se ha utilizado? Si un estudiante escribe “remera” en lugar de “camiseta”, ¿cómo sé qué input ha recibido? En las correcciones que me han hecho a mí, se han limitado a darme la versión correcta, pero sin ningún tipo de explicación (aunque puedo contestar a ese usuario y preguntarle). Estas cuestiones me generan algunas dudas, aunque son comunes a la corrección peer to peer, no solo a Busuu.

Busuu marca en rojo todas las palabras que están en una posición incorrecta. Realmente no están mal, sino que están "desplazadas".
Busuu marca en rojo todas las palabras que están en una posición incorrecta. Realmente no están mal, sino que están “desplazadas”.

Hay un tipo de ejercicio en el que hay que ordenar las palabras para formar una frase con sentido. En este caso, Busuu reconoce los errores pero tampoco los explica. Es decir, sabe que no es la respuesta correcta pero no identifica dónde está el error. Si lo hiciera, podrían incluir una breve explicación.

Esta es la pantalla que me "persigue": aparece cada dos por tres y no puedo continuar.
Esta es la pantalla que me “persigue”: aparece cada dos por tres y no puedo continuar.

– Publicidad: entiendo que haya algunos contenidos reservados solo para la versión premium (de algo hay que vivir), pero yo he llegado a un punto en el que después de cada “mini-ejercicio” que hago, llego a una pantalla con publicidad. Para volver a los ejercicios, tengo que cerrar esa pantalla, volver atrás, seleccionar los ejercicios…y vuelta a empezar con los anuncios. En definitiva, estoy bloqueada.

– El trabajo de las cuatro destrezas no está nada compensado, y por lo poco que he visto, tampoco se incluye la competencia sociocultural.

Cosas que “ni fú ni fa”

Captura de pantalla en la que vemos los objetos que podemos "comprar" en Busuu.
Captura de pantalla en la que vemos los objetos que podemos “comprar” en Busuu.

– Las “berries”: a medida que haces ejercicios, corriges a los demás, completas tareas…vas recibiendo berries, con las que luego puedes comprar descuentos para la cuenta premium y “otros productos de Busuu”. Estos “otros productos de Busuu”, tal y como ellos los llaman, son regalos animados para dar vida a nuestro jardín. ¿Qué jardín? Cuando vi esto me temí recibir un montón de invitaciones tipo Candy Crush. Creo que un jardín no pega en una red de este tipo, ¿no? (No tengo jardín ni lo he visto, así que hablo desde el desconocimiento).

Como solo he accedido a la versión gratuita, reconozco que mis opiniones no son tan completas. He buscado opiniones online y la verdad es que he encontrado todo tipo de opiniones. Desde mi experiencia, Busuu puede ser una forma excelente para aprender y repasar el vocabulario, pero me parece muy difícil aprender una lengua con este programa. ¿Vosotros la habéis probado?